Facultad de Ingeniería UTalca propone sello para certificar la calidad del pellet
El Centro Tecnológico Kipus presentó la propuesta a autoridades de Energía y de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC). Su objetivo es que las familias identifiquen con un logo el pellet que cumple estándares de calidad, justo cuando la SEC se prepara para fiscalizar su venta.

Quien compra un saco de pellet para calefaccionar su casa paga, por lo general, un precio similar entre una marca y otra. Sin embargo, la calidad de lo que recibe puede ser muy distinta. Para cerrar esa brecha, el Centro Tecnológico Kipus de la Universidad de Talca presentó, el miércoles 7 de octubre, su propuesta de Sello de Calidad de Pellet a autoridades regionales de Energía y de la SEC. De concretarse, este distintivo permitiría a las personas reconocer, mediante un logo en el envase, un producto que cumple criterios técnicos verificados.
La reunión se realizó en las dependencias del Centro, ubicadas en el Campus Curicó de la Universidad. Al encuentro asistieron el seremi de Energía del Maule, Carlos Muena Navarrete; el director regional de la SEC, Vicente Marinkovic Rodríguez, y Eduardo Ramos Riquieros, profesional de la Unidad de Biocombustibles Sólidos del Ministerio de Energía. Durante la jornada, el director del proyecto y académico del Departamento de Ingeniería Industrial, Felipe Varas Concha, expuso los avances alcanzados y, luego, abrió una conversación sobre los desafíos técnicos y regulatorios del mercado nacional de biocombustibles sólidos.
Mismo precio, calidades distintas
La propuesta responde a una necesidad concreta de las familias del Maule: contar con herramientas que les permitan distinguir la calidad del pellet al momento de comprarlo.
En palabras de Varas, “en la práctica, este proyecto busca entregar a los usuarios que calefaccionan sus casas con pellet información sobre la calidad del producto que están comprando”. Según explicó el investigador, se trata de un problema histórico, puesto que, si bien los precios son similares entre marcas, la calidad del producto varía considerablemente.
Por esta razón, la propuesta apunta a ofrecer un respaldo visible en el envase. “Queremos darle certeza al comprador, para que pueda identificar con un logo, y con acceso a información adicional, las características del pellet que está comprando”, señaló.
Esta diferencia no es menor, ya que un pellet que no cumple parámetros adecuados de humedad, contenido de cenizas, poder calorífico o durabilidad mecánica rinde menos al quemarse y exige más mantención de las estufas. Además, puede provocar fallas en estos artefactos y, debido a una combustión deficiente, aumentar las emisiones contaminantes.

Del laboratorio a la política pública
Desarrollar y transferir este sello es el principal objetivo del proyecto “Transferencia Sello de Calidad de Pellet”, que el Gobierno Regional del Maule financia mediante el Fondo de Innovación para la Competitividad Regional (FIC-R). La Universidad lo ejecuta desde el Centro Tecnológico Kipus, en alianza con fabricantes de pellet y de estufas, así como con instituciones de investigación nacionales e internacionales.
Además de Varas, en el equipo participan la directora del Centro, María Luisa del Campo Hitschfeld; el académico Diógenes Hernández Espinoza, y profesionales de distintas disciplinas a cargo del desarrollo técnico y metodológico de la propuesta.
Para definir los criterios del sello, los investigadores tomaron como base estándares internacionales y normas ISO aplicables a los biocombustibles sólidos. De esta forma, una iniciativa nacida en el Maule se alinea con referentes globales para evaluar y distinguir la calidad del pellet que se produce y comercializa en Chile.
Ahora bien, alcanzar ese logo en el envase requiere un proceso de tres etapas. Según detalló Varas, el equipo implementó primero un laboratorio con el equipamiento y los protocolos necesarios y, luego, diseñó un esquema de certificación al que puedan acceder los fabricantes. Actualmente, el proyecto se encuentra en la tercera y última etapa: transferir los resultados a las autoridades, un paso clave ante la implementación de la ley de biocombustibles sólidos.
Precisamente, con ese fin se realizó la visita de las autoridades. “La idea es presentarles la propuesta que hemos desarrollado sobre el sello de calidad de pellet para alinearla con las necesidades del Ministerio de Energía y recibir su retroalimentación. Así podremos avanzar hacia la entrega de estos materiales y de este desarrollo a las autoridades correspondientes”, indicó Varas.
Una alianza por el aire del Maule
Por su parte, el Seremi de Energía valoró el aporte técnico de la Universidad. “Destacamos el rol que realiza el Centro Tecnológico Kipus de la Universidad de Talca. Relevamos el trabajo conjunto con la academia, principalmente por la entrega de insumos técnicos frente a los cambios que estamos enfrentando a nivel nacional en materia de biocombustibles”, afirmó Muena.
En esa misma línea, la autoridad vinculó la iniciativa con la salud de la población regional. “Es muy importante seguir avanzando en el proceso de descontaminación y descarbonización. Asegurar la calidad del producto nos va a permitir tener un buen sistema de calefacción en nuestros domicilios, mejorar la calidad de vida de los habitantes de la Región del Maule y evitar enfermedades respiratorias”, sostuvo.
Qué revisar antes de comprar
Mientras el sello avanza, la SEC entrega recomendaciones prácticas a los consumidores. De acuerdo con Marinkovic, un pellet de mala calidad “puede dañar el equipo en que se quema, y estos equipos son bastante caros. Por lo tanto, es prioritario consumir un producto de calidad para mantener la estufa por la mayor cantidad de tiempo posible”.
Para evitarlo, el Director Regional recomendó partir por la información del envase. “Lo primero es revisar que se cumpla con los grados de humedad y de ceniza, y que no sea un pellet muy molido. Son aspectos que uno puede observar principalmente en la etiqueta”, explicó. Luego, una vez que el producto está en uso, sugirió observar la cantidad de ceniza que queda en la estufa y, a partir de esa evidencia, decidir qué marca preferir.
Por otra parte, Marinkovic anticipó un cambio relevante para el mercado regional: la fiscalización del pellet. “Prontamente vamos a empezar a fiscalizar, como Superintendencia, el estado en que se está vendiendo el pellet en la Región del Maule. Hoy hay algunas regiones que ya lo están haciendo; por lo tanto, deberíamos disminuir los riesgos”, adelantó.
Hacia 2027
Actualmente, el proyecto se encuentra en plena ejecución y contempla etapas de desarrollo técnico, validación, transferencia y vinculación con instituciones públicas y con el sector productivo. Su término está previsto para 2027 y, hasta entonces, el equipo seguirá trabajando para consolidar una propuesta técnicamente rigurosa y acorde con las necesidades del mercado nacional.
Con esta iniciativa, la Universidad de Talca busca fortalecer la calidad, la trazabilidad y la confiabilidad del pellet producido en Chile. Así, para los hogares que dependen de este biocombustible durante el invierno, este avance se traduciría en estufas más duraderas, una combustión más eficiente y un aire más limpio.
