Estudiantes UTalca crean videojuego para aprender química

El proyecto, desarrollado en Ingeniería Civil en Sistemas Inteligentes y Videojuegos, fue presentado en una conferencia internacional de computación y publicado en la biblioteca digital del Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos.

Chemistry TD, videojuego creado por Joel Díaz, Tomás Concha y Kevin Troncoso, estudiantes de la carrera de Ingeniería Civil en Sistemas Inteligentes y Videojuegos de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Talca.

Transformar la tabla periódica en una estrategia de juego es la propuesta de Chemistry TD, videojuego creado por Joel Díaz, Tomás Concha y Kevin Troncoso, estudiantes de la carrera de Ingeniería Civil en Sistemas Inteligentes y Videojuegos de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Talca. La iniciativa busca que escolares de primero y segundo medio aprendan contenidos de química mediante la experimentación, y su diseño y resultados ya fueron validados en el ámbito científico internacional.

El trabajo fue presentado en la 44° Conferencia Internacional de la Sociedad Chilena de Ciencias de la Computación (SCCC) y luego publicado en IEEE Xplore, la biblioteca digital del Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos, una de las principales plataformas de difusión de investigación en tecnología e ingeniería a nivel mundial.

El videojuego pertenece al género de defensa de torres (tower defense), en el que cada jugador debe proteger su territorio instalando estructuras defensivas de forma estratégica. En este caso, esas defensas solo se pueden construir combinando correctamente elementos químicos, por lo que avanzar en la partida exige comprender cómo se forman los compuestos. La historia transcurre en un futuro lejano, lo que refuerza el carácter inmersivo de la experiencia.

El proyecto nació en un módulo de la carrera en el que cada equipo debía desarrollar un videojuego a partir de una temática asignada. El grupo eligió la química porque es una de las asignaturas que al estudiantado escolar le cuesta más comprender, por su nivel de abstracción. Su apuesta fue que el aprendizaje surgiera como consecuencia natural del juego y no como una exigencia asociada a las calificaciones, y así fortalecer la motivación propia de quienes juegan.

Vínculo con el currículum escolar

Para asegurar su pertinencia educativa, el equipo contrastó los contenidos del juego con los objetivos de aprendizaje que establece el currículum nacional para primero y segundo medio. El análisis mostró una correspondencia directa con la nomenclatura y la síntesis de compuestos simples, dos contenidos centrales en esos niveles.

El grupo plantea Chemistry TD como un complemento de la enseñanza tradicional y no como un reemplazo de las clases. Su valor está en ofrecer una vía de aprendizaje basada en la exploración y en el ensayo y error, donde cada combinación fallida también enseña.

El proyecto fue guiado por el académico Cristian Vidal, quien destaca el potencial de los videojuegos para desarrollar competencias en niñas, niños y jóvenes, dado su atractivo natural, y señala que las pruebas realizadas por el equipo respaldan esa hipótesis.

Próximos pasos

El desafío que viene es llevar el juego a establecimientos educacionales para medir con estudiantes su impacto real en el aprendizaje. Según el equipo, la versión actual ya muestra un buen potencial para los contenidos de primero y segundo medio, y ese alcance podría crecer si se incorporan nuevos elementos, combinaciones y temáticas de la química.